-
Erupción del Etna obliga a suspender llegadas a un aeropuerto de Sicilia
-
Bulgaria convoca al embajador de Ucrania tras explosión de un dron en su territorio
-
Muere el padre de Lionel Messi a los 68 años, el hombre detrás del ídolo mundial
-
Una niña herida muere y eleva a ocho los fallecidos por el tiroteo en escuela tailandesa
-
París obliga a usuarios de patinetas eléctricas a llevar casco ante aumento de lesiones
-
Muere el padre de Lionel Messi a los 68 años
-
Apple y OpenAI escalan su batalla legal por robo de secretos comerciales
-
Ucrania se despide de un voluntario que dedicó su vida a rescatar a los muertos
-
Canadá trata de adaptarse a un futuro de incendios forestales
-
Ucrania despide a un voluntario que dedicó su vida a rescatar a los muertos
-
Un dron entra en Bulgaria y estalla cerca de un gasoducto en la frontera con Rumania
-
El burrito causa indigestión en el partido de Trump
-
Comienza la vendimia en la región francesa de Borgoña, un nuevo récord de precocidad
-
Exabogado de Trump confirmado como fiscal general de EEUU
-
Las dificultades en Cisjordania impulsan el éxodo de los cristianos palestinos
-
Londres rescata del olvido el exilio inglés de Zweig, el escritor huido de los nazis
-
Nocturna y cafetera, la nueva especie de rana descubierta en Costa Rica
-
De la Espriella: un showman pro-Trump es el nuevo presidente de Colombia
-
Ataques de rebeldes hutíes dejan 10 muertos en región petrolera de Yemen
El terremoto en Birmania dejó cerca de 2.900 muertos, afirma nuevo balance de la junta
Cerca de 2.900 personas murieron en el devastador terremoto de hace cinco días en Birmania, informó el miércoles la junta militar que gobierna este país asiático y que anunció la reanudación de sus "actividades defensivas" contra los grupos rebeldes.
Las posibilidades de encontrar personas con vida se desvanecen, pero el rescate de dos empleados de entre las ruinas de un hospital de Naipyidó, la capital, reavivó las esperanzas.
Aturdido y cubierto de polvo pero consciente, un joven de 26 años fue elevado por un agujero abierto entre las ruinas y evacuado en una camilla a mitad de la noche, según un video publicado por el departamento de bomberos.
La junta publicó un nuevo balance de 2.886 muertos e indicó que 4.600 personas quedaron heridas. También señaló que 373 personas estaban desaparecidas.
Más allá del coste en vidas humanas, el sismo de magnitud 7,7 causó amplia destrucción en este empobrecido país, ya castigado por cuatro años de guerra civil.
Tres importantes grupos armados de minorías étnicas anunciaron el martes una pausa de un mes en las hostilidades para facilitar el despliegue de la necesaria ayuda humanitaria.
Previamente, las Fuerzas de Defensa Popular, un grupo creado por disidentes tras el golpe militar de 2021, habían anunciado también un alto al fuego parcial tras el sismo.
Sin embargo, el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, replicó que iban a continuar las "actividades defensivas" contra "los terroristas".
"Si algunos grupos armados étnicos no toman parte actualmente en combates (...), se organizan y se entrenan para llevar a cabo ataques", aseguró en un comunicado a última hora del martes.
Algunas organizaciones humanitarias denunciaron que la respuesta al terremoto queda debilitada por los continuos combates entre el ejército y los distintos grupos rebeldes del país.
También emergieron reportes de bombardeos de las fuerzas armadas contra posiciones rebeldes después del sismo.
- Instalaciones médicas saturadas -
"No puedes pedir ayuda con una mano y bombardear con la otra", denunció Joe Freeman, especialista sobre Birmania en Amnistía Internacional.
Julie Bishop, enviada especial de la ONU en Birmania, pidió a todas las partes "centrar sus esfuerzos en la protección de civiles, entre ellos los trabajadores humanitarios, y el suministro de asistencia".
Antes del terremoto, la ONU calculaba que 3,5 de birmanos, de una población de 50 millones, vivían desplazados por el conflicto interno, muchos de ellos en riesgo de hambruna.
"Desde luego, no tenemos ayuda suficiente", lamentó Ayethi Kar, de 63 años, directora de un colegio de monjas en Sagaing, la ciudad más cercana al sismo.
Los equipos de rescate aseguraron que una de cada tres casas quedó destruida en la localidad, afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A escasos kilómetros, en Mandalay, la segunda ciudad birmana con 1,7 millones de habitantes, la sacudida hundió numerosas viviendas, templos, hoteles y grandes complejos de apartamentos.
Las instalaciones médicas, con capacidad limitada y dañadas por el temblor, están "saturadas por un gran número de pacientes" y los suministros de comida, agua y medicina se están agotando, advirtió la OMS.
La sacudida fue tan fuerte que se sintió en Bangkok, la capital de Tailandia a mil kilómetros del epicentro, donde un rascacielos de 30 plantas en construcción se derrumbó en pocos segundos.
Los operarios siguen trabajando entre los escombros de la torre, en la que han muerto 22 personas y más de 70 se temen sepultadas.
bur-pfc-ah-vgu/pt/dbh-sag/mb
K.Hofmann--VB