-
Haaland gana por goleada el Mundial de las redes sociales
-
La chaqueta de cuero del director de Nvidia se subasta por casi un millón de dólares
-
Irán amenaza con una "ofensiva total" y EEUU continúa sus bombardeos
-
La IA china Kimi K3 sacude a la industria tecnológica de EEUU
-
Al menos diez muertos por nuevos ataques en Ucrania y Rusia
-
Más de 200 incendios fuera de control en Canadá afectan también a EEUU
-
Al menos siete muertos por nuevos ataques en Ucrania y Rusia
-
Más de 200 incendios fuera de control en Canadá
-
Dos exdirigentes internacionales denuncian la colonización y alertan sobre el futuro de los Territorios Palestinos
-
La región de París registra más del doble de mortalidad durante la ola de calor de junio
-
Ante las quejas de la industria, la UE revisa su mercado de carbono
-
"Obsession", el filme de terror de bajo presupuesto que está arrasando
-
El presidente de Polonia veta una ley sobre uniones civiles
-
El aire acondicionado causó el incendio mortal en el orfanato de Argelia
-
Nueve canoístas cubanos desertan tras una competencia en Canadá
-
Veinte niños y un adulto mueren en un accidente de autobús escolar en Uganda
-
Ataques rusos en la ucraniana Odesa matan a dos personas y causan grandes daños
-
China se "opone firmemente" a que Reino Unido nacionalice la siderúrgica British Steel
-
Al menos 14 muertos en un accidente de carretera en el norte de Perú
-
Burnham, sucesor de Starmer como primer ministro, quiere "devolver la esperanza" a los británicos
-
Las acciones de Netflix caen ante las preocupaciones sobre su crecimiento
-
El parlamento de Israel se disuelve para las elecciones de octubre
-
Más bombardeos estadounidenses y represalias de Irán
-
El presidente del Gobierno español coincidirá con Trump en la final del Mundial
-
Un incendio en el noreste de España calcina más de 12.000 hectáreas
-
El control español contra la furia argentina: dos estilos frente a frente
-
El Atlético de Madrid ya es el ganador del Mundial de Norteamérica
-
Andy Burnham, entre la política y su pasión por el fútbol
-
China tacha de "puras invenciones" las acusaciones de Trump sobre interferencia electoral
-
Burnham, nuevo líder laborista para suceder a Starmer como primer ministro británico
-
Argentina y España, bajo la amenaza del humo, ultiman detalles para la final del Mundial
-
Petula Clark, una carrera longeva y la perplejidad frente a la emergencia de la IA
-
Japón reforma la ley pero mantiene cerrada la puerta a una emperatriz
-
Las acusaciones falsas sobre fraude electoral y Venezuela que Trump revivió en su discurso
-
Xi advierte que la IA no debe estar dominada por un solo país y pide cooperación
La resistencia de Navalni al Kremlin, apuntalada por el apoyo incondicional de su esposa
Yulia Navalnaya llevaba dos años sin ver a su marido, el opositor ruso Alexéi Navalni, cuando intervino en la Conferencia de Seguridad de Múnich, justo después de conocerse la noticia de su muerte en prisión.
Con los ojos llorosos, Navalnaya, que estuvo junto a su esposo durante más de una década desafiando el gobierno del presidente Vladimir Putin, respiró hondo.
Ese viernes, las autoridades rusas anunciaron la muerte de Alexéi Navalni en una remota colonia penitenciaria del Ártico donde purgaba una pena de 19 años de cárcel por "extremismo".
"Me gustaría que Putin, todo su personal, todo su entorno, todo su gobierno, sus amigos, sepan que serán castigados por lo que han hecho a nuestro país, a mi familia y a mi marido".
"Y ese día pronto llegará", declaró la mujer de 47 años, con el pelo recogido en un apretado moño, como de costumbre.
Navalnaya, que siempre estuvo al lado de su marido -tanto cuando impulsó protestas masivas en Rusia como cuando fue envenenado y trasladado a Alemania-, se había aferrado a la esperanza de volver a verlo libr".
"No hay nada imposible cuando estás enamorada", afirmó a la revista alemana Der Spiegel el año pasado.
A medida que su lucha contra el Kremlin se intensificaba, Navalni afirmaba que no podría haber seguido su causa sin su esposa.
Su último mensaje al mundo exterior fue una nota de San Valentín para ella: "Siento que estás conmigo cada segundo".
En su primera publicación en redes sociales tras la muerte de su esposo, Navalnaya colgó una foto de él besando su frente, con la descripción "Te quiero".
Su historia de amor inspiró a sus simpatizantes, presentando un contraste total con Putin, que mantiene su vida privada en secreto.
- "Te radicaliza" -
El discurso en Múnich no fue la primera vez que Navalnaya se mostró estoica.
En 2020 vio cómo su marido casi moría envenenado en Siberia, donde afirmó que los médicos locales intentaban alargar el proceso para que muriera o para que no se pudiera detectar el agente nervioso que, según un análisis europeo, fue empleado.
"En todo momento, cuando estábamos allí, pensaba: +Tengo que sacarlo de aquí+", explicó Navalnaya, que consiguió trasladar a su esposo a Alemania.
Cinco meses después, en enero de 2021, la pareja volvió a Moscú sabiendo que Alexéi sería detenido, lo que ocurrió nada más llegar al aeropuerto, ante las cámaras de todo el mundo.
Navalni quedó físicamente marcado por este episodio, además de por una posterior huelga de hambre y las repetidas estancias en aislamiento.
Pese a todos los reveses, la determinación del matrimonio nunca flaqueó. Navalnaya describió su vida desde entonces como "cartas, cartas, cartas", afirmando que intentaba escribir a su esposo todos los días.
Los dos se conocieron durante unas vacaciones en Turquía, donde dicen que se enamoraron inmediatamente.
Navalnaya dejó su trabajo en el sector bancario para criar a sus hijos, al tiempo que la carrera política de Alexéi despegaba.
Mientras se recuperaba del envenenamiento en Alemania, Navalni bromeaba diciendo que las opiniones de su mujer eran más radicales que las suyas.
"Cuando no eres político pero ves las cosas más oscuras contra tu familia, eso claro que te radicaliza", afirmó.
Desde que Navalni fue encarcelado, su esposa reiteró que no seguiría el camino de Svetlana Tijanovskaya, que se convirtió en líder de la oposición bielorrusa tras el ingreso en prisión de su marido.
Pero para la politóloga Tatiana Stanovaya, "le guste o no, Yulia Navalnaya se está convirtiendo en una figura política".
L.Stucki--VB