-
Real Madrid y Mbappé se olvidan en Santander de la polémica con China
-
Real Madrid vence 3-0 en Santander; Mbappé marca tras su polémica con China
-
Miles de personas protestan en India contra revisión del censo electoral
-
Últimas horas de una tregua excepcional en el sur de Ucrania
-
Cinco cosas a saber sobre la crisis institucional en Polonia
-
Francia investiga como "tentativa de asesinato" lanzamiento de cóctel molotov contra policía
-
Estudiantes franceses retoman el lunes los bloqueos tras rechazar medidas del Gobierno
-
Policía de Portugal desmantela campamentos de protesta por la vivienda y detiene a 13 personas
-
Indonesia devuelve a la libertad a orangutanes rescatados de los bosques en llamas
-
El papa inicia una intensa gira por Sudamérica que culminará en Perú, su patria adoptiva
-
Trump dice que EEUU está analizando "muy de cerca" informe sobre espionaje chino a jefe de Nvidia
-
El FBI acusa a Corea del Norte de robar 6.000 millones de dólares en criptomonedas a Binance
-
El líder supremo iraní se muestra desafiante ante EEUU e Israel
-
"Algunos comían perros", cuentan habitantes de Oleshki
Bucha, ciudad mártir de Ucrania, entierra a sus muertos no identificados
Recubiertos de un tejido color púrpura, once féretros alineados esperan sepultura, cada uno ante una tumba recién cavada en el cementerio de Bucha. Dentro de ellos once desconocidos, muertos en marzo durante la ocupación rusa de esta ciudad ucraniana cercana a Kiev.
Casi todos -nueve hombres y dos mujeres- habían sido enterrados por los vecinos de la ciudad en fosas comunes, cuando la intensidad de los combates no daba tiempo para más. Tras la retirada de las tropas rusas de esta zona se encontró otro cadáver más, no lejos de aquí.
Han pasado más de cuatro meses desde que un equipo de periodistas de AFP descubrió el 2 de abril los cadáveres de 20 civiles abatidos en Bucha, en lo que fue el primer indicio de crímenes de guerra en Ucrania. Y es ahora cuando las autoridades locales han empezado a enterrar a los muertos que nadie reclama.
El martes, catorce cadáveres recibieron sepultura, seguidos de otros once este jueves.
Y no es más que el comienzo, ya que de momento están previstas otras tres ceremonias, cuenta a AFP Myjailyna Skoryk-Shkarivska, adjunta del alcalde de Bucha. Según detalla, unas cincuenta personas, de entre los 458 civiles muertos durante la ocupación rusa de la ciudad, no han sido aún identificadas.
"Nuestro objetivo es encontrar a los allegados de cada persona no identificada", asegura la funcionaria. Para ello se han extraído muestras de ADN, incluso con ayuda de gendarmes franceses, y todo lo que pueda ayudar a identificar a uno de los fallecidos se publica en Facebook.
El procedimiento tiene sus protocolos estrictos. Entre las once personas enterradas este jueves, dos hombres llevaban encima documentos de identidad. Pese a los llamamientos en internet, nadie los ha reclamado, y "para que sean formalmente identificados, es necesario que sus familiares vean los cadáveres y los reconozcan", puntualiza Myjailyna Skoryk-Chkarivska.
- Muestras de ADN y fotografías -
Minutos antes de la llegada de los cadáveres, depositados a toda prisa en el remolque de un camión frigorífico, varios empleados de los cementerios municipales vecinos acudieron a modo de refuerzo para plantar en la tierra once cruces ortodoxas.
En cada una de ellas hay un cartelito acompañado de un número que servirá para localizar el cuerpo en caso de que el test de ADN dé resultado o se presente algún familiar.
"Para nosotros es importante que estas personas sean enterradas con dignidad, como seres humanos, y no como cuerpos inertes", afirma con voz severa a la AFP el sacerdote Andrii Golovin, quien no escatima calificativos en denunciar "ese 'mundo ruso' que se ha manifestado ante nuestros ojos en todo su horror".
A los once féretros enterrados este jueves debía añadirse un duodécimo, el de Oleksandre Jmaruk, ex militar ucraniano de 37 años desaparecido desde mitad de marzo e identificado in extremis gracias a una fotografía difundida por mensajería Viber.
Sus padres abandonaron la ciudad ocupada por los rusos poco antes, y desde entonces lo buscaban sin resultado. Todo lo que sabían era que su hijo había sido detenido por los rusos. Y que estos sabían muy bien adónde iban, teniendo en cuenta que en su edificio, las puertas de los tres apartamentos utilizados por soldados o ex soldados ucranianos habían sido destrozadas.
"Los orcos (el sobrenombre que muchos ucranianos dan a los soldados rusos) lo detuvieron en su casa. Y lo mataron cerca del mercado", repite con la voz rota el padre de Oleksandre Jmaruk, Vasyl, sentado en un banco mientras aprieta contra su pecho un retrato enmarcado de su hijo.
Oleksandre Jmaruk será enterrado en otra zona del cementerio, entre muchas otras tumbas cuya fecha de muerte indica someramente marzo de 2022. Sus padres seguirán no obstante investigando otros detalles.
N.Fournier--BTB