Volkswacht Bodensee - De Ucrania a Irán, la utópica neutralidad del deporte mundial

De Ucrania a Irán, la utópica neutralidad del deporte mundial
De Ucrania a Irán, la utópica neutralidad del deporte mundial / Foto: © AFP

De Ucrania a Irán, la utópica neutralidad del deporte mundial

Si ahora el COI y la FIFA se muestran extremadamente prudentes con la ofensiva de Estados Unidos e Israel en Irán, estas dos instituciones, las más poderosas en el deporte mundial, no vacilaron cuando excluyeron a Rusia en 2022, después de la invasión de Ucrania, dando la impresión de que existen dos varas de medir.

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El fuerte contraste entre los Juegos de Pekín 2022 y los recientes en Milán-Cortina es llamativo_ el Comité Olímpico Internacional (COI) se contentó el martes con hacer un llamamiento a "la seguridad de los deportistas" de cara a los Juegos Paralímpicos de Invierno en Italia, especialmente "la de aquellos susceptibles de estar afectados por los conflictos más recientes".

No se mencionó directamente a los países beligerantes, ni hubo calificativos para los ataques iniciados el pasado sábado por Estados Unidos e Israel, al margen de cualquier mandato internacional. No se plantean tampoco ningún tipo de consecuencias deportivas o sanciones.

- Silencio de Infantino -

En febrero de 2022, solo hicieron falta unos días después de la invasión de Ucrania para que el COI condenara "la violación de la tregua olímpica por parte del gobierno ruso y por el gobierno bielorruso, que le apoya", lo que motivó medidas drásticas contra ambos países, suspendidos de las principales competiciones internacionales.

Ante las amenazas de boicot de varios países europeos, la FIFA y la UEFA vetaron entonces a los clubes y selecciones rusas de sus competiciones, lo que supuso principalmente la ausencia de ese país en el Mundial 2022, y también en el de 2026.

En este caso, la FIFA asegura simplemente que está "siguiendo la evolución de la situación", en palabras de su secretario general, Mattias Grafström.

Habitualmente muy reactivo en redes sociales, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se ha abstenido de hacer comentarios sobre el asunto.

- "Pragmatismo" forzado -

"Estamos ante una elusión flagrante", estimó en declaraciones a la AFP Pim Verschuuren, especialista en geopolítica del deporte en la Universidad Rennes-II, en Francia.

Para este investigador, no se trata de un cambio de postura, que haya traído por ejemplo la nueva presidenta Kirsty Coventry, sino más bien de un "pragmatismo" forzado por las circunstancias.

"En 2022, las presiones políticas eran tan grandes que el COI estaba obligado a excluir a los rusos, si no las competiciones lo iban a sufrir. Hoy es lo mismo: no puede permitirse señalar y apartar a Estados Unidos", subraya.

La primera potencia mundial, con un peso deportivo enorme ya en un momento normal, es el principal anfitrión del Mundial de fútbol de este año -el primero con 48 equipos, con Canadá y México también como sedes-. Y en 2028 la ciudad de Los Ángeles acogerá los Juegos Olímpicos de verano.

El COI intenta por ahora mantener una distancia con Washington, pero Infantino evidencia una cercanía total con Donald Trump, al que incluso concedió un "Premio FIFA de la Paz" que se inventó para la ocasión.

"Vamos más allá del ridículo", admite a la AFP un actor destacado del fútbol internacional. "Pero es algo bastante racional, porque él (Infantino) quiere que el Mundial vaya bien", apunta.

- EEUU y el Golfo, dos potencias deportivas -

En este panorama es difícil imaginar la más pequeña crítica ante la indiferencia del dirigente republicano al derecho internacional, ya sea con su intervención en Venezuela, sus amenazas sobre Groenlandia o su ataque para forzar un cambio de régimen en Irán.

Los contrapoderes son endebles: con su industria deportiva "casi imperceptible a una escala mundial" y su aislamiento diplómatico, una retirada de Irán del Mundial 2026 "suscitaría poca preocupación comercial, económica o política", estimaba al principio de la semana Simon Chadwick, investigador en geopolítica deportiva en la EM Lyon, también en Francia.

Sus aliados más poderosos, Rusia y China, no parecen poder ejercer mucha presión en este caso: los rusos están considerablemente debilitados en las instancias deportivas, mientras que los chinos tienen un papel secundario en la escena olímpica desde los Juegos de Pekín 2022.

"Hay una especie de unipolaridad en la gobernanza deportiva", constata Pim Verschuuren. "El deporte está en manos de Estados Unidos, con la financiación de sus aliados del Golfo", señala.

Pueden aparecer algunas "fisuras", según este experto universitario, por parte de algunas críticas europeas o por la tensión del alineamiento proisraelí de Trump ante los países árabes.

Pero de manera global, "la idea del multilateralismo se viene abajo y el deporte es una de las dimensiones de ese hundimiento. El COI está completamente superado, como si fuera una agencia de la ONU", compara Verschuuren.

M.Betschart--VB