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Las mujeres víctimas de violencia machista en Gaza, olvidadas por la justicia
Ha transcurrido más de un año y los padres de Istabraq sólo tienen una obsesión en mente: que la justicia castiga rápidamente y condene a la pena capital al asesino de su hija, muerta a golpes por su marido en el sur de la Franja de Gaza.
Embarazada de tres meses, Istabraq Baraka tenía sólo 17 años y estaba a punto de aprobar el bachillerato cuando su esposo la pegó hasta 50 veces.
El criminal se entregó a la policía, pero el juicio está estancado, lo que ha sumido a la familia en un duelo implacable desde junio de 2021.
"Cada vez, las audiencias se posponen y no sabemos por qué", lamenta su madre, Nazmiya, en su jardín en Abassan, cerca de la ciudad de Jan Yunis.
Al igual que su marido, Souleiman, espera que el asesino sea condenado a la pena de muerte, como única tentativa de extirpar el dolor que lleva dentro.
Los golpes a Istabraq "fueron tan intensos que le provocaron una hemorragia cerebral y pulmonar, le destrozaron la caja torácica", cuentan los padres.
Istabraq ilustra la difícil situación de muchas mujeres de Gaza. El 38% de las esposas que viven en este enclave gobernado por el movimiento islamista Hamás y bajo bloqueo israelí desde 2007, ya ha sufrido violencia física o psicológica, según las últimas cifras de 2019 de la Oficina Palestina de Estadísticas.
Seis presuntos feminicidios o suicidios vinculados a la violencia machista se contabilizaron en 2019 en Gaza por el Centro de Mujeres de Asistencia Legal y Asesoramiento.
En 2020, se registraron 19 casos en este territorio del que es casi imposible huir.
Algunas voces argumentan que el esposo de Istabraq, casado unos meses antes, le reprochó que tomara dinero. Otras, por negarse a que su hermana se casara con su cuñado. No importa, contestan los padres, que van a su tumba todos los lunes y jueves.
- Leyes obsoletas -
Para los observadores entrevistados por la AFP, este ensañamiento contra las mujeres está en alza en Gaza, debido sobre todo a la pandemia de coronavirus que ha confinado a "sobrevivientes de la violencia con sus atacantes", señala ONU Mujeres-Palestina.
Pero, las cifras distan mucho de la realidad porque "algunas mujeres desconocen sus derechos, otras tienen miedo a ir a juicio por falta de apoyo familiar", y otras han interiorizado la violencia como un acto normal dentro de la pareja, asegura Ayah Alwakil, abogada del Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR).
La ley vigente en Gaza, sin cambios desde la década de 1950, castiga con varios años de prisión, incluso con la pena de muerte, a los hombres que matan a sus esposas. A menos que aleguen un asesinato por honor, en cuyo caso la sentencia es menor.
Estas "leyes obsoletas y discriminatorias" impiden que las víctimas "obtengan justicia", lamenta ONU Mujeres-Palestina.
En vez de proteger a las mujeres, la ley las encierra en su condición de víctimas, agrega Mona Shawah, representante de PCHR.
Si obtienen el divorcio, pierden el derecho a la custodia de los hijos en beneficio del marido o de su familia, a la edad de nueve años para un hijo y de once para una hija.
De esta manera, una mujer "prefiere ser víctima y no pedir el divorcio. Sabe muy bien que ella será quien pierda", explica Shawah.
- Golpeadas y atadas -
Noha Khaziq, de 31 años, fue golpeada durante mucho tiempo. Residente en Gaza, se había refugiado varias veces con su familia antes de regresar a la casa conyugal. El deseo de quedarse junto a sus hijos prevaleció ante todo.
Hasta que un día de febrero su marido volvió a pegarle. "La ató y se fue de casa. Cuando regresó, ella estaba muerta" a causa de una hemorragia pulmonar, cuenta su hermano Abdelaziz.
“Estamos satisfechos de que haya sido condenado a muerte, pero pedimos que la sentencia se aplique rápidamente”, subraya Abdelaziz, quien, como el resto de su familia, no ha visto a los hijos de Noha, que se hallan bajo custodia de la familia paternal.
En Gaza, un territorio de 2,3 millones de habitantes, sólo dos hogares acogen a unas cuarenta mujeres víctimas de la violencia machista.
D.Schneider--BTB