-
Agenda deportiva del 3 de noviembre incluye Champions League y Liga 1
-
CNE y Sutep proponen reformas a la disciplina escolar ante nuevas normas del Minedu
-
Sedapal programa cortes de agua de hasta 15 horas en distritos de Lima
-
Ana Paula Consorte publica mensaje sobre límites y relaciones personales
-
Ana Paula Consorte reaparece tras controversia con la esposa de Hernán Barcos
-
Voyager 1 alcanzará un día luz de la Tierra en noviembre de 2026
-
Natalia Segura es hospitalizada de emergencia por fuertes dolores
-
Florian Zoller rompe el récord mundial de cuerda floja entre teleféricos en Austria
-
Señalan a reportero de Magaly TV por presunto ofrecimiento de notas a cambio de encuentros
-
Mario Casas y Blanca Suárez vuelven a trabajar juntos en 'En nombre de otro' tras siete años
-
Samahara Lobatón rechaza que su relación con Renato Rossini Jr. sea una estrategia
-
Jorge Rey predice lluvias torrenciales de 100 a 200 litros en el oeste de España para el 7 y 8 de noviembre
-
Esposa de Cinesmero responde tras revelación de Jhovan Tomasevich sobre su hija
-
Melcochita solicita tenencia temporal de sus hijas en disputa por pensión
-
Samsung Galaxy Tab S12 Ultra: Análisis de la tablet más ambiciosa de la marca
-
Loterías de Cundinamarca y Tolima aplazan sorteos por la jornada electoral
-
Renault lanza ediciones limitadas del Captur y el Austral por su 75 aniversario en España
-
Reniec restablece sus servicios nacionales tras incendio en servidores
-
La inversión en infraestructuras de España cae a mínimos de hace 36 años
-
Visita al cementerio de Saños Grande termina en pelea entre familiares
-
El iceberg milenario de Alaska que el príncipe saudí trajo para salvar al mundo y terminó enfriando cócteles
-
Transportistas de carga preparan paro nacional de tres días por precio de combustibles
-
José Quispe y Rosalía Zegarra disputarán en España el título mundial de skyrunning
-
Voluntarios retiran una tonelada de residuos del valle de Chilina en Arequipa
-
Perú cierra 25 puertos por oleajes anómalos hasta el 6 de noviembre
-
Presupuesto Bogotá 2027: Concejo anticipa ajustes por recortes en seguridad e infraestructura
-
Alcalde de Tumbes pide apoyo nacional ante daños causados por lluvias e inundaciones
-
Bolivia declara estado de emergencia por sequías e inundaciones del Superniño
-
Curibaya inaugura bungalows y muelle para impulsar el turismo en la laguna de Aricota
-
Ópera y ballet impulsan la economía del Centro Histórico de Lima con un aumento del 50% en ventas
-
José Antonio Ocampo pide ampliar el recorte de gasto en la Ley de Rescate
-
Alertas por lluvias y El Niño en Perú: Senamhi monitorea Tumbes, Piura y la costa
-
Expertos alertan que cambios en aportes de salud podrían elevar evasión e informalidad
-
Perú, Ecuador, Chile y Costa Rica rechazan prohibición internacional de pesca de tiburones
-
FMI respalda el proyecto de rescate fiscal presentado por el Gobierno colombiano
-
IA de Microsoft supera a médicos en pruebas diagnósticas con un 83% de precisión
-
Taliana Vargas recuerda la escena de Rafael Orozco que más marcó su carrera
-
Autoridades investigan avión que se fragmentó antes de caer en Florida
-
Policía incauta dinero y equipos durante captura de alias Joel Piraña y Rulay
Civiles y combatientes en Mariúpol luchan por resistir al agotarse sus provisiones
Con pocas provisiones y municiones, amputaciones realizadas en una clínica destartalada y cadáveres acumulados, combatientes y civiles resisten en Azovstal, la gigantesca planta siderúrgica de la ciudad ucraniana de Mariúpol, mientras Rusia endurece el control sobre el último foco de resistencia.
Se calcula que unos 200 civiles continúan atrapados en el laberinto de túneles debajo de Azovstal, junto a un puñado de unidades ucranianas decididas a resistir.
Detalles de la caótica defensa final y los esfuerzos desesperados por atender a los heridos fueron relatados por la médica militar Yevgenia Tytarenko, cuyo esposo y colegas continúan atrapados en la planta.
"Muchos soldados están en condición grave en el hospital. Están heridos y sin medicamentos. La comida y el agua se agotan", contó Tytarenko, quien permanece en contacto con personas dentro de Azovstal.
"Voy a resistir hasta el fin", escribió Mijailo, esposo de Tytarenko, el viernes en un mensaje de texto que ella mostró a AFP.
Durante semanas, las fuerzas rusas han atacado la siderúrgica por tierra, aire y mar para intentar quebrar sus defensas.
Los comandantes se han despedido de sus seres queridos mientras las fuerzas rusas intensifican el asedio sobre las posiciones de los defensores sin que se vislumbre la posibilidad de que salgan, según Tytarenko.
"Los comandantes ya se han despedido de sus esposas. Uno de ellos escribió a su esposa: 'no llores. Estaremos de vuelta en casa, vivos o muertos'", dijo Tytarenko.
Ella narró una operación compleja y caótica dentro de Azovstal, donde los soldados combaten a los rusos al tiempo que movilizan a los civiles a otras partes de la planta, al igual que los cadáveres de las víctimas.
Sin refrigeración, los cuerpos han sido envueltos en bolsas plásticas y se descomponen, pero los combatientes están decididos a impedir que caigan en manos de las fuerzas rusas.
"En casi todas partes que van llevan los cuerpos", narró Tytarenko. "Todos ellos merecen ser evacuados, ya sea que están vivos, heridos o muertos", agregó.
- Sangre y acero -
Para Tytarenko, la guerra ha tenido un costo devastador.
La mujer de 34 años huyó de Mariúpol el 24 de febrero cuando Rusia inició la invasión a Ucrania y comenzó a bombardear la ciudad portuaria.
El ataque ocurrió dos días después de casarse con Mijailo, también médico, quien presionó a su esposa embarazada a salir cuando los rusos comenzaron a bombardear Mariúpol.
Sus compañeros médicos quedaron atrás donde improvisaron una clínica en la fortificada planta siderúrgica, luego de que las fuerzas rusas atacaron hospitales en toda Mariúpol, según Daviti Sulemanashvili, un combatiente de Georgia.
Al igual que el esposo de Tytarenko, Suleimanashvili es integrante del regimiento Azov, un antiguo batallón de extrema derecha convertido en unidad de la guardia nacional conocido por la dureza de sus combatientes, que han encabezado la defensa de la planta de acero.
Suleimanashvili dijo que fue atendido en esa clínica en marzo luego de ser herido en un ataque con tanques durante una batalla en las calles de Mariúpol.
Fue allí donde le amputaron la pierna izquierda a Suleimanashvili, mientras los médicos corrían a atender otros heridos en el centro, carente de saneamiento básico, equipo médico y calefacción.
"Es muy difícil brindar cualquier tratamiento médico allí", comentó Suleimanashvili por teléfono a AFP.
Suleimanashvili fue uno de los pocos evacuados de Mariúpol por tres helicópteros ucranianos que traspasaron la defensa aérea rusa a fines de marzo. Otros dos intentos fueron frenados por las fuerzas rusas.
"Fue un milagro, solo he visto cosas así en las películas", comentó Suleimanashvili sobre su evacuación.
- Resistencia final -
Pero, a pesar del horror dentro de Azovstal, a algunos les resulta insoportable estar afuera.
Rolana Bondarenko indicó que muchos de sus amigos cercanos y combatientes de Azov figuran entre las centenares de personas que siguen en la planta siderúrgica.
Junto con su hijo, la mujer de 54 años fue una de las primeras en unirse al regimiento Azov cuando fue fundado en 2014, después de que Rusia anexionó a Crimea y del surgimiento de una insurgencia respaldada por Moscú en el este de Ucrania.
Bondarenko dijo que uno de los muchos cuerpos dentro de Azovstal es el de su hijo, muerto en abril.
"Él está tendido en una bolsa negra, pudriéndose. Y no solo él, hay centenares más", declaró Bondarenko por teléfono desde Alemania, donde se instaló el año pasado para continuar su tratamiento médico.
Pero incluso después de perder a su hijo, Bondarenko sigue apoyando a sus compañeros combatientes que resisten a los rusos.
Todos los días envía textos y emojis simpáticos a sus amigos en la planta para ayudar a animarlos, mientras ellos evitan abrumar a Bondarenko con las dificultades que viven, insistiendo en que su determinación de luchar sigue firme.
Aún así, muchos de los combatientes de Azovstal han perdido entre 15 y 20 kilos en las últimas semanas por la falta de alimentos, según Bondarenko.
"Me gustaría estar con ellos ahora", dijo entre sollozos. "Si yo muriera allí, estaría con mi familia".
B.Shevchenko--BTB