-
Los mayores contaminantes dejan una factura astronómica, según un estudio
-
Sarah Mullally se convierte en la primera mujer al mando de la Iglesia anglicana
-
Trump nombra a jefes de gigantes tecnológicas para su consejo asesor de ciencia
-
La AFP y El Tiempo se unen contra la desinformación durante las elecciones en Colombia
-
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro debe salir del hospital el viernes
-
La fiscalía francesa pide 30 años de prisión para el chileno Zepeda por asesinato
-
AC Schnitzer: Cuando los preparadores de culto se callan
-
Matt Brittin, antiguo ejecutivo de Google, nombrado al frente de la BBC
-
La presidenta de Venezuela destituye al embajador ante la ONU de Maduro
-
Los astronautas que sobrevolarán la Luna en Artemis II
-
En Ucrania, la guerra en Irán impulsa el negocio de los drones
-
Es la hora: se acerca el histórico despegue de Artemis II rumbo a la Luna
-
Dos hombres arrestados en Londres por el ataque a ambulancias de la comunidad judía
-
La naviera china Cosco volverá a enviar mercancías al Golfo
-
El escenario bélico actual es "mucho peor" que el de Irak en 2003, afirma Pedro Sánchez
-
La inflación en el Reino Unido se mantuvo en el 3% en febrero
-
HRW alerta sobre la situación en Hong Kong tras reportes de arrestos de libreros
-
El papa León XIV viaja a Mónaco para una visita relámpago de contrastes
-
El líder de Bielorrusia visita Corea del Norte por primera vez
-
Fiscalía francesa pide 30 años de prisión para el chileno Zepeda por asesinato
-
La Corte Suprema de Guatemala admite la vulneración de derechos del periodista Zamora
-
La candidata demócrata vence en el distrito de Florida donde está el resort de Trump
-
La evacuación de la OSCE al inicio de la guerra en Ucrania puso a su personal en riesgo, según un informe confidencial
-
SpaceX busca recaudar 75.000 millones en su salida a bolsa en junio
-
Dinamarca busca gobierno en un escenario fragmentado tras las elecciones
-
Rusia dice haber derribado cerca de 400 drones en un ataque ucraniano que afectó un puerto
-
Periodistas de una cadena pública australiana van al paro preocupados por la IA
-
El concierto de regreso de BTS fue visto por 18,4 millones de espectadores en Netflix
-
OpenAI cierra su aplicación de video Sora y se concentra en herramientas profesionales
-
Trump da su respaldo "completo y total" al húngaro Orbán antes de las elecciones
-
La economía de Uruguay se desaceleró en 2025
-
Las recetas de píldoras abortivas se disparan en estados de EEUU con prohibiciones
-
Reino Unido investiga archivos sobre el expríncipe Andrés en medio del escándalo por el caso Epstein
-
Retiran 30 toneladas de carburante derramado en el Golfo de México
-
Trump instala una estatua de Colón en la Casa Blanca
-
La amnistía en Venezuela no es para "magnicidas", dice el jefe del parlamento
-
Humberto Zepeda, en el "nombre" del padre en un juicio por asesinato en Francia
-
La esposa del presunto testaferro de Maduro es excluida del gobierno interino de Venezuela
-
Un venezolano expulsado por EEUU a El Salvador en 2025 reclama indemnización de USD 1,3 millones
-
Maybach: Entre el esplendor y un punto de inflexión
-
El alto representante de la "Junta de Paz" de Trump pide un desarme "sin demora" de Hamás
-
Al menos 20 presos políticos liberados en Cuba tras un acuerdo con el Vaticano
-
El gobierno de Kast retira su apoyo a la candidatura de Bachelet para secretaría general de la ONU
-
Atlético Nacional aparta a un jugador investigado por abuso sexual
-
Suben a 69 los muertos por el accidente del avión militar en Colombia
-
La Corte Suprema de EEUU examina si es lícito pedir asilo en la frontera
-
Colombia quiere lanzar una coalición para el fin de las energías fósiles en medio de la crisis en Oriente Medio
-
Bolsonaro pasará a prisión domiciliaria temporal en Brasilia debido a su salud
-
Rechazan la amnistía al activista venezolano excarcelado Javier Tarazona
-
Más de 5.500 muertos por la violencia en Haití en diez meses, según la ONU
Flechas contra tractores: la expansión menonita aviva la pugna en la Amazonía peruana
Cuando los indígenas irrumpieron con arcos y machetes, Daniel Braun y otros menonitas huyeron. Se escabulleron por entre cultivos de arroz antes de que su granero terminara en llamas en la devastada Amazonía peruana.
En Masisea, una localidad limítrofe con Brasil a la que se llega después de horas de navegación por el río Ucayali o por caminos agrestes que destroza la lluvia, este grupo ultrarreligioso protestante no sólo enfrenta la ira de los nativos.
También aquí encara un proceso penal que puede llevar a la cárcel a decenas de sus miembros acusados de destruir el bosque en su expansión agrícola por Sudamérica.
Una de las comunidades implicadas en el pleito es la de Caimito. A orillas de la laguna Imiría, en este caserío viven 780 shipibos-konibo en casas de madera con techos de zinc o de shapaja (palmera amazónica).
"Los menonitas están haciendo chacras dentro del territorio comunal (...) Siempre deforestan. Es un crimen ambiental lo que ellos hacen", sostiene el dirigente shipibo Abner Ancón, de 54 años, en diálogo con AFP.
En Caimito los llaman "las termitas del bosque".
- "Falta de terreno" -
Los menonitas -cuyo origen se remonta a la Europa del siglo XVI- han levantado cinco prósperas colonias desde su llegada a la Amazonía peruana hace casi una década.
En 2016 salieron de Bolivia hacia Masisea, donde adquirieron grandes extensiones de tierra para la cría de ganado y el cultivo y comercio de arroz y soja.
La "falta de terreno" y la "izquierda radical" nos empujaron a migrar, resume David Klassen, de 45 años, uno de los jefes de la colonia, mientras alimenta los cerdos de su granja.
Hoy conforman un enclave de 63 familias que viven a sus anchas en 3.200 hectáreas; en viviendas del mismo corte y color gris claro. Emplean tractores tanto para la faena diaria, como para transportarse.
Son autosuficientes, se oponen al mestizaje, no usan energía eléctrica y se surten de generadores a combustible.
Apenas hablan español y entre ellos se comunican en alemán bajo una lengua germánica de sus ancestros. También conservan el atuendo tradicional: vestidos largos y velos las mujeres, y ellos, camisa a cuadros, tirantes y gorra o sombrero de ala ancha.
En América Latina los menonitas han formado poco más de 200 colonias agrícolas desde comienzos del siglo XX.
Se han asentado en Argentina, Belice, Bolivia, Colombia, México y ahora Perú, según una investigación del académico belga Yann le Polain. En varios de estos países afrontan denuncias por deforestación.
- "Meten fuego" -
En Perú, el pleito saltó a los campos. El 19 de julio de 2024, Daniel Braun estaba sentado a la entrada de un granero junto con otros hombres de la colonia, cuando irrumpieron los shipibos-konibo de Caimito.
"Entraron con flechas, machetes (...) Y dicen: una o dos horas tienen para salir", recuerda. "Metieron fuego", agrega este menonita de 39 años, manos gruesas y sonrisa fácil. Finalmente, huyeron.
Todavía hoy se pueden ver techos de zinc oxidados tirados en la hierba y los esqueletos carbonizados de un galpón y un granero.
El dirigente Ancón asegura que la guardia indígena sacó a los menonitas de su territorio "sin violencia".
- Jefes imputados -
En 2024, la fiscalía ambiental imputó a 44 jefes de familia menonitas por la destrucción de 894 hectáreas de bosque primario, y pide entre ocho y diez años de cárcel para cada uno, según el auto de acusación.
Ellos compraron legalmente tierras "ya deforestadas en la selva", que están fuera del territorio indígena, alega su abogado Carlos Sifuentes.
Nos "gusta el campo" y no "queremos destruir todo", remarca Klassen.
Pero la defensa de los Shipibos-Konibo asegura que los extranjeros contratan a otros que quitan las malezas para luego entrar "con sus tractores a aplanar todo", señala la abogada Linda Vigo.
El programa independiente de Monitoreo de la Amazonía Andina asegura que los menonitas han destruido al menos 8.660 hectáreas desde 2017.
Apenas una mínima parte de los tres millones de hectáreas de bosque amazónico que perdió Perú en las últimas tres décadas, principalmente por incendios, deforestación y minería ilegal, según autoridades.
- Contraste -
Lejos de la colonia menonita, un oasis de prosperidad en la empobrecida Amazonía peruana, la comunidad de Caimito, de mayoría evangélica, sobrevive de la pesca y la agricultura.
Su territorio abarca 4.824 hectáreas y poco menos de 600 fueron "invadidas" por los menonitas, calcula Ancón.
El modelo de producción agrícola de los menonitas riñe "con las expectativas ecologistas". Pero lo cierto es que en Masisea compraron a colonos mestizos tierras que "ya estaban depredadas", observa el experto en pueblos indígenas Pedro Favaron, de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Por lo pronto, en la colonia aguardan el que sería su primer juicio ambiental en América Latina.
C.Bruderer--VB