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Adrian Quesada ve en su nominación al Óscar el poder de la representación
De niño Adrian Quesada soñaba con los premios MTV, pero nunca con los Óscar. Ahora nominado a la más importante estatuilla del espectáculo, el músico estadounidense con raíces mexicanas espera servir de referente a niños en comunidades tan alejadas de Hollywood como su fronteriza Laredo.
"La representación en las artes es muy importante", dijo Quesada en entrevista con AFP en Los Ángeles, durante la promoción de su sencillo "Like a Bird", nominado a mejor canción por el drama carcelario "Las vidas de Sing Sing".
"Si soy un niño viendo MTV, películas o televisión, cuando ves ahí a gente que realmente luce como tú, que viene de tu cultura, eso inspira a la siguiente generación", apuntó Quesada, oriundo de la texana Laredo, fronteriza con México y con profunda influencia latina.
El también guitarrista de Black Pumas interpreta junto al cantante Abraham Alexander "Like a Bird", una poderosa balada que cierra la cinta.
Aunque el dúo no tenía la mirada puesta en la temporada de premios de la industria cinematográfica cuando se sumó al proyecto, Quesada reconoce que "ser nominado a un Óscar por la canción es surrealista".
"Es difícil de procesar (...) A veces me despierto y no lo puedo creer", comentó.
Nominado varias veces al Grammy, y con un gramófono en el bolsillo (junto al Grupo Fantasma), el versátil músico explica que la de la Academia "es una nominación muy diferente", un reconocimiento tan particular que lo hace sentir como uno en un millón.
"Las vidas de Sing Sing" también está nominada en las categorías de mejor actor (Colman Domingo) y de mejor guión adaptado.
- "Un gran honor" -
"Like a Bird" pelea la codiciada estatuilla dorada con "El Mal" y "Mi camino", de "Emilia Pérez", "Never Too Late" ("Elton John: Never Too Late"), y "The Journey" ("The Six Triple Eight"), de la compositora Diane Warren, quien nunca ha vencido en la categoría a la cual ha sido nominada dieciséis veces.
Inspirada en la trama de "Las vidas de Sing Sing", la canción encapsula de forma metafórica el anhelo por la libertad.
La cintaestá inspirada en la historia verdadera de Divine G (interpretado por Colman Domingo), un hombre preso por un crimen que no cometió y quien encuentra una razón de vida en el grupo de teatro de la cárcel.
Exprisioneros que participaron en el programa artístico, como el coprotagonista Clarence Maclin, el propio Divine G y el activista JJ Velazquez, actuaron en la película dirigida por Greg Kwedar.
Para Quesada, quien dice creer firmemente en la rehabilitación a través de las artes y en segundas oportunidades, era una invitación imposible de rechazar.
"Si ves ahora, con los incendios en Los Ángeles, tienes reclusos combatiendo las llamas por 10 o 20 dólares al día, y luego tienen que volver a la cárcel", comentó. "¡Combaten estos incendios para (proteger) casas que no pueden ni siquiera costear!", exclamó.
"Y tienes esta película sobre presos que realmente los humaniza", destacó.
Sumarse al proyecto, sin embargo, fue complicado debido a su ocupada agenda, así como la de Alexander.
"Era como si nunca pudiésemos coincidir en el mismo lugar. Él venía a mi estudio, pero yo me había ido de la ciudad. Luego él se iba, y yo regresaba", refirió Quesada quien trabajó en la pieza hasta el último minuto.
Ganar el Óscar sería "un gran honor", admite el guitarrista, pero no de forma individual sino en el contexto de un proyecto significativo. "Somos parte de algo mayor, que es el mensaje de la película".
S.Gantenbein--VB