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Un informe apunta a muertes evitables en el caso de la enfermera británica condenada por el asesinato de bebés
Varias muertes de recién nacidos por las que fue condenada la enfermera británica Lucy Letby podrían haberse evitado si se hubieran aplicado las normas de seguridad, según las conclusiones de una investigación pública sobre este caso, que sigue generando interrogantes.
Letby cumple una condena de cadena perpetua sin posibilidad de liberación por el asesinato de siete bebés y el intento de homicidio de otros siete en su unidad de cuidados intensivos del hospital Countess of Chester (noroeste de Inglaterra), entre 2015 y 2016.
Según la acusación, atacaba a sus víctimas, que eran bebés prematuros y vulnerables, a menudo durante los turnos nocturnos, inyectándoles aire, sobrealimentándolos o envenenándolos con insulina.
Tras este caso, que conmocionó a Reino Unido, se creó un comité de investigación dirigido por la magistrada Kate Thirlwall.
Tras examinar las acciones del personal del hospital, se constató que hubo una administración "disfuncional" del hospital y del sistema del Servicio Nacional de Salud (NHS), declaró Thirlwall al publicar su informe.
La encargada de la investigación indica que Letby debió haber sido apartada cuando surgieron sospechas de que podía estar causando perjuicios de forma deliberada.
Después de una reunión sobre la serie de muertes de bebés en mayo de 2016, Letby continuó trabajando en la unidad.
"Esto no debió haber ocurrido. Los bebés O y P no debieron haber muerto", destacó Thirlwall, en referencia a las dos últimas muertes, ocurridas en junio de 2016. Los nombres de los recién nacidos no pueden hacerse públicos debido a una orden judicial.
Después de la última muerte, "hubo una demora prolongada" de alrededor de un año antes de que se llamara a la policía, agregó.
La jueza emitió varias recomendaciones para mejorar los protocolos de seguridad.
El informe recomendó que, en un plazo de un año, todas las cunas e incubadoras de las unidades neonatales sean equipadas con monitores de video para bebés, de modo que los padres puedan observar a sus hijos de forma remota en cualquier momento.
La magistrada también instó a que los hospitales instalen cámaras de seguridad para vigilar los refrigeradores donde se almacena la insulina en las unidades neonatales.
El informe fue entregado a la secretaria de Salud británica, Yvette Cooper, y al Parlamento británico.
La Comisión Independiente de Revisión de Casos Penales (CCRC), que investiga posibles errores judiciales, está examinando las pruebas presentadas en nombre de Letby por un panel internacional de médicos.
D.Bachmann--VB