-
Voluntarios retiran una tonelada de residuos del valle de Chilina en Arequipa
-
Perú cierra 25 puertos por oleajes anómalos hasta el 6 de noviembre
-
Presupuesto Bogotá 2027: Concejo anticipa ajustes por recortes en seguridad e infraestructura
-
Alcalde de Tumbes pide apoyo nacional ante daños causados por lluvias e inundaciones
-
Bolivia declara estado de emergencia por sequías e inundaciones del Superniño
-
Curibaya inaugura bungalows y muelle para impulsar el turismo en la laguna de Aricota
-
Ópera y ballet impulsan la economía del Centro Histórico de Lima con un aumento del 50% en ventas
-
José Antonio Ocampo pide ampliar el recorte de gasto en la Ley de Rescate
-
Alertas por lluvias y El Niño en Perú: Senamhi monitorea Tumbes, Piura y la costa
-
Expertos alertan que cambios en aportes de salud podrían elevar evasión e informalidad
-
Perú, Ecuador, Chile y Costa Rica rechazan prohibición internacional de pesca de tiburones
-
FMI respalda el proyecto de rescate fiscal presentado por el Gobierno colombiano
-
IA de Microsoft supera a médicos en pruebas diagnósticas con un 83% de precisión
-
Taliana Vargas recuerda la escena de Rafael Orozco que más marcó su carrera
-
Autoridades investigan avión que se fragmentó antes de caer en Florida
-
Policía incauta dinero y equipos durante captura de alias Joel Piraña y Rulay
Potosí, la mina de Bolivia que devora a jóvenes atraídos por boom de los metales
Deslumbrados por los altos precios internacionales de los metales, niños y jóvenes bolivianos como Efraín Villaca arriesgan su vida para roer las entrañas del Cerro Rico de Potosí en busca de plata, que terminará posiblemente en China.
Villaca, de 28 años, se aventura a diario dentro del Cerro Rico de Potosí, una montaña en los Andes de 4.800 metros de altura, famosa por albergar una de las mayores minas de plata del mundo desde hace más de cinco siglos y motor económico de la colonia española.
En este cerro declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco que produjo la mitad de la plata mundial durante un siglo, Villaca sintió un día que se desvanecía tras intoxicarse con gases nocivos.
Finalmente se salvó, pero en enero y febrero, solo en este departamento murieron al menos 32 mineros, según la Defensoría del Pueblo.
"Esta carga no valía mucho" antes, dice a la AFP el joven minero, sentado sobre toneladas de piedras que contienen plata, estaño, zinc y plomo.
Ahora los mineros "ganan mucho más que algunos profesionales afuera": unos 1.000 dólares al mes, cuenta este empleado de una cooperativa minera. El salario mínimo en Bolivia es de unos 470.
La plata, clave en las industrias de transición energética, en 2022 cotizaba por debajo de 20 dólares la onza. Ahora ronda los 87, luego de tocar un máximo de 120 por la incertidumbre geopolítica propiciada por Estados Unidos.
El estaño también alcanzó valores nunca vistos. Hoy triplica sus precios de hace cuatro años por la alta demanda de las multinacionales tecnológicas, que lo requieren en sus semiconductores.
China es el mayor comprador de plata de Bolivia, con más de 532 millones de dólares transados en 2024, según el Ministerio de Minería. El estaño tiene como principal destino los Países Bajos, y el zinc, Japón.
La abogada Jackeline Alarcón, representante de la Defensoría del Pueblo, explica que esto ha atraído a muchos jóvenes y en "estos últimos años, han ido incrementándose las muertes".
La cifra de decesos despierta las alarmas de la institución por su tendencia a incrementarse. En 2022 se reportaron 77 decesos. En 2025 ya eran 123.
"De toda Bolivia, y me atrevería a decir de toda Sudamérica, Potosí es el (lugar) que tiene más muertes en trabajo minero. Está deshumanizándose", advierte Alarcón.
- "No sabemos si vamos a salir" -
Los obreros se turnan para trabajar en Cerro Rico las 24 horas del día, como en un inmenso hormiguero polvoriento.
Explotado por cinco siglos, ahora está tomado por decenas de cooperativas, de las cuales en Bolivia existen unas 1.700 que controlan el 58% de la producción nacional, según el gobierno.
Pero "con los precios altos, los socios han dejado de trabajar directamente y han contratado gente para que haga su trabajo en su lugar", lo cual es ilegal, dice el ingeniero Héctor Córdova, investigador en asuntos mineros.
"Y al ser ilegales, no tienen atención médica, seguros (...), la seguridad industrial es muy precaria. Entonces están en un nivel casi de esclavitud", agrega.
Un grupo de mineros descansa en una bóveda de piedra entre el laberinto del socavón. Mascan hojas de coca para energizarse y algunos beben alcohol puro de 96 grados.
No cubren sus vías respiratorias ni llevan otro implemento de seguridad aparte del casco.
"Entramos bien, pero no sabemos si vamos a salir bien o mal", dice Efraín Limache, obrero de 24 años.
Vio morir a dos de sus amigos y él mismo asegura que sobrevivió a una caída de 50 metros desde un elevador.
El ministro de Minería, Marco Calderón, aseguró en entrevista con la AFP que capacitarían a los cooperativistas para evitar accidentes en las minas, a pedido de ellos.
- "Un yacimiento" -
A la sala de emergencias del Hospital Bracamonte de Potosí, a cargo de la médico Giovanna Zamorano, ahora llegan más mineros accidentados que antes.
"Son novatos (...) y a raíz de eso hay muchos decesos", dice la especialista. La mayor parte de ellos tiene entre 20 y 25 años. Pero también hay menores. "He llegado a atender niños", afirma.
Muchos jóvenes llegaron a trabajar en la mina de Potosí en los últimos meses desde otros departamentos, confirma Alarcón, la representante de la Defensoría del Pueblo.
"Lastimosamente el poder (...) no ve a Potosí como un patrimonio. Nos ven como un yacimiento", lamenta.
S.Gantenbein--VB