-
Irlanda boicoteará Eurovisión por segundo año consecutivo debido a la situación en Gaza
-
La inflación en la eurozona se sitúa en el 3,2% en agosto tras una revisión a la baja
-
El Congreso boliviano aprueba ampliar por 90 días el estado de excepción ante las amenazas de protestas sociales
-
Buckingham desmiente las acusaciones del hermano de la princesa Diana contra Carlos III
-
¿Qué cambiaría en la UE con la nueva ley sobre niños y redes sociales?
-
Presidente turco aspirará a nuevo mandato pese a límite constitucional
-
Carney desoye las amenazas de Trump y celebra "nueva alianza" de Canadá con la UE
-
Fiyi declara la crisis nacional por el VIH
-
Australia anuncia una reducción migratoria para resolver la crisis de la vivienda
-
La izquierda logra una estrecha victoria en elecciones de Suecia
-
Un incendio "provocado" consume seis hectáreas de bosque en la capital de Ecuador
-
La deuda pública española bajó del 100% del PIB por primera vez desde 2020
-
Carlos III pedirá garantías a los gigantes de la IA en una reunión en Escocia
-
Japón estudia reformar la ley sobre la prostitución para castigar a los clientes
-
El ciclo del agua se está volviendo muy impredecible, advierte la ONU
-
Una misión de la ONU cree que EEUU cometió crímenes de guerra en Irán
-
Miles de ecuatorianos marchan en defensa del agua y contra la minería
-
Nueva prueba para gobierno alemán tras triunfo de la ultraderecha en regionales
-
Asesinan a balazos a un sacerdote en México y abandonan su cuerpo en una carretera
-
Clearlake Capital asume el control total accionario del Chelsea
-
OpenAI se compromete a comunicar sistemáticamente los desalineamientos de su IA
-
La reforma de ley transgénero de India deja a muchos en un limbo
-
EEUU vuelve a denegar la visa al líder palestino Abás para asistir a la Asamblea de la ONU
-
La NASA descubre un nuevo cráter en la Luna, "único en un siglo"
-
Un muerto cerca de Barcelona por las fuertes lluvias que azotan España
-
La extrema derecha francesa carga contra Mbappé por la camiseta de Ceuta
-
Guatemala anuncia ayuda alimentaria para más de un millón de familias afectadas por la sequía
-
Una jueza levanta la suspensión de bombardeos a campamentos guerrilleros en Colombia
-
La hermana de Kim dice que solo "idiotas" creen que Corea del Norte renunciará a las armas nucleares
-
El deslave en Nepal fue causado por una inestabilidad geológica agravada por el cambio climático
-
Misiles y drones rusos dejan 18 heridos en Kiev
-
El Congreso de EEUU declara en desacato a un allegado de Epstein
-
Si la IA resuelve por sí sola problemas complejos, ¿para qué servirán los matemáticos?
-
Klopp pide que "el orgullo nacional no se confíe a la gente equivocada"
-
Brasil recorta por quinta vez consecutiva su tasa directriz
-
Turquía libera a 106 manifestantes que protestaron por la represión a la comunidad LGBT
-
Ucrania prevé un gasto récord en defensa para 2027
-
California ordena a los anunciantes revelar si usan intérpretes generados con IA
-
"La bola negra", la apuesta de España por el Óscar, recibe una ovación en el festival de Toronto
-
La justicia argentina ordena detener operaciones petroleras en Malvinas
-
Condenan a 20 años de prisión en EEUU a un afgano por el atentado en el aeropuerto de Kabul
-
La alianza con Canadá "no está dirigida contra nadie", dice la UE tras las amenazas de Trump
-
Klopp se estrena como seleccionador alemán con una doble lista de 44 jugadores
-
Lula dice que irá a la ONU a decirle a Trump que "no se meta" en las elecciones brasileñas
-
Israel y Marruecos acuerdan mutuamente abrir embajadas
-
El expresidente brasileño José Sarney sale del hospital tras sufrir una neumonía
-
La ONU denuncia la concentración de poderes en Nicaragua
-
Canadá y Alemania se alían por una IA "al servicio de la población"
-
Decenas de países instan a los talibanes a respetar los derechos de las mujeres
-
Los nominados a las principales categorías del Grammy Latino
Archipiélago del Ártico, "talón de Aquiles" de la OTAN, objeto de deseo de Rusia y China
En medio de la ventisca se vislumbran banderas rusas, una escultura glorificando el comunismo o un busto de Lenin. Sorprende encontrar estos emblemas en suelo occidental, pero el archipiélago noruego de Svalbard ostenta un estatus especial en pleno corazón del Ártico.
A un millar de kilómetros del polo norte, este territorio con el doble de superficie que Bélgica se considera a veces el "talón de Aquiles" de la OTAN en el Ártico al ofrecer la oportunidad a Rusia o China de dejar huella en esta región estratégicamente importante y económicamente prometedora.
¿El motivo? Un tratado atípico, firmado en 1920 en París, que reconoce la soberanía de Noruega sobre Svalbard, pero garantiza a los ciudadanos de los Estados firmantes (46 en la actualidad) la libertad de explotar sus recursos naturales "en base de perfecta igualdad".
Gracias a ello, hace décadas que Rusia, y antes la Unión Soviética, extrae carbón en estas islas habitadas por menos de 3.000 personas de unas 50 nacionalidades.
En este lugar gélido, con temperaturas alrededor de los -20 ºC en invierno, la presencia rusa se perpetúa en el pueblo de Barentsburg, donde se levanta una escultura gigante con el lema "Nuestro objetivo: el comunismo".
Unos 370 rusos y ucranianos del Donbás viven en torno a una mina de carbón de baja calidad. En una posición elevada del pueblo se sitúa el consulado de Rusia, moderno y protegido por rejas, con un interior de mármol lujosamente decorado.
"Spitzberg (la denominación histórica de Rusia para el archipiélago) está cubierto del sudor y la sangre del pueblo ruso durante décadas", dice el cónsul Serguéi Guschin.
"No discuto que es un territorio noruego, pero forma parte de la historia rusa", añade.
Argumentando que sus pescadores y cazadores acuden a estas latitudes desde el siglo XVI para capturar ballenas, focas y osos polares, y su importante papel económico en las islas, Moscú quiere tener voz en la gobernanza de Svalbard.
- El argumento medioambiental -
La isla más al sur del archipiélago, Bjørnøya (la isla de los Osos), se encuentra cerca de las aguas que los submarinos nucleares rusos de la poderosa Flota del Norte deben tomar para llegar al océano Atlántico.
"El principal interés de los rusos es evitar una situación en que otros puedan usar el lugar con fines ofensivos", analiza Arild Moe, investigador del Instituto Fridtjof Nansen en Oslo.
"Para conseguirlo, van a mantener una presencia razonable y estarán muy atentos a qué ocurre", añade.
Tras pedir en vano una cogestión al terminar la Segunda Guerra Mundial, Moscú reclama ahora, tampoco sin mucho éxito, "consultas bilaterales" para levantar las restricciones que refrenan sus actividades en el archipiélago.
Ante el largo declive de su mina de carbón, Barentsburg ha diversificado su actividad hacia la investigación científica y el turismo.
La gente acude en moto de nieve o en barco, en función de la estación del año, para admirar lo que durante décadas fue una ventana al mundo soviético desde el otro lado del Telón de Acero.
Todos estos vestigios "los guardamos aquí no porque aspiremos todavía al comunismo, sino porque valoramos nuestro patrimonio y porque a los turistas les gusta tomarse fotos con ellos", dice la guía e historiadora Natalia Maximishina.
Pero Moscú reprocha a las autoridades noruegas que dificulten estas actividades, por ejemplo, limitando en nombre del medioambiente los vuelos en helicóptero.
"Hemos empezado a desplegar reservas naturales alrededor de los asentamientos rusos", reconoce el antiguo diplomático Sverre Jervell, arquitecto de la política noruega en la región del mar de Barents.
"Sobre todo después del fin de la Guerra Fría y la disolución de la URSS, cuando Barentsburg apenas podía subsistir", explica.
¿Fue para frenar las ambiciones rusas? "No oficialmente, pero en realidad, sí", reconoce. "Teníamos buenos argumentos: es una naturaleza muy frágil. Pero particularmente protegimos los espacios alrededor de los asentamientos rusos".
- Acción, reacción -
Regularmente, Rusia alza la voz y acusa a Noruega de violar una disposición importante del tratado que, de facto, establece Svalbard como un espacio desmilitarizado.
Cada escala de una fragata noruega o visita de parlamentarios de la OTAN da lugar a protestas oficiales.
Lo mismo ocurre con la enorme estación satelital Svalsat, cerca de la capital Longyearbyen, la mayor instalación de este tipo del mundo.
En un altiplano ventoso, cerca del Banco Mundial de Semillas conocida como el "Arca de Noé vegetal", unas 130 antenas protegidas por radomos blancos con aspecto de pelotas de golf gigantes comunican con el espacio. Y, según Moscú, descargan datos militares.
En enero, uno de los dos cables de fibra óptica que une Svalsat con el continente resultó misteriosamente dañado.
Rusia también es acusada de tomarse libertades con el tratado.
Su viceprimer ministro Dmitri Rogozin viajó al archipiélago en 2015 aunque estaba vetado por las sanciones europeas tras la anexión de Crimea en 2014 y las fuerzas especiales chechenas hicieron escala allí antes de unos ejercicios en el Ártico.
Los expertos descartan un escenario como en Crimea en el archipiélago, pero auguran nuevos choques por la crispación provocada por la invasión de Ucrania.
"Svalbard es sensible a la coyuntura internacional", analiza Arild Moe. "Es un lugar donde Rusia puede fácilmente expresar su descontento y poner presión sobre Noruega. Probablemente lo veamos en el futuro", añade.
- "Neutralizar a la OTAN" -
Para James Wither, profesor del Centro Europeo de Estudios de Seguridad George C. Marshall, el archipiélago es "el talón de Aquiles de la OTAN en el Ártico" porque su "lejanía de Noruega continental y su estatuto jurídico particular lo hacen políticamente y militarmente vulnerable al aventurismo ruso".
"Aunque el peligro de una confrontación militar directa es escaso", Moscú podría intentar avances para dividir al campo occidental y "neutralizar a la OTAN", escribía en 2018 este exmilitar británico.
Noruega trata de minimizar los agravios rusos, argumentando que son largamente conocidos.
"No diría que nos están poniendo a prueba, pero hay un interés creciente por el Ártico de países ribereños y más alejados", dice su primer ministro Jonas Gahr Støre, alabado por haber estrechado los vínculos con su homólogo ruso Serguéi Lavrov durante su etapa en el ministerio de Exteriores entre 2005-2012.
"Queremos ver el progreso de las comunidades en Svalbard (...) y se hará de manera transparente", añade.
Pero por precaución, Oslo desembolsó unos 30 millones de dólares en 2016 para comprar una inmensa propiedad cerca de Longyearbyen, la única todavía en manos privadas en estas islas.
Ante el supuesto interés de inversores extranjeros, entre ellos de China, el gobierno justificó la adquisición de los 217,6 km2 por su "deseo de que esas tierras sean noruegas".
La llegada eventual de nuevas potencias incrementa el temor a una desestabilización, un miedo que aprovecha Rusia.
"Si dejamos Spitzberg, ¿quién tomará nuestro lugar?", se pregunta el cónsul Serguéi Guschin. "Puede ser China, por ejemplo, o Estados Unidos, o no importa qué otro Estado partícipe del tratado".
- Misiones científicas -
Como Groenlandia, Islandia o las islas Feroe, Svalbard figura en la mira de China, que se define como un Estado "casi ártico" y expresa su voluntad de establecer una "Ruta de la Seda polar".
En un Ártico que se calienta tres veces más rápido que la media planetaria, el retroceso de la banquisa abre oportunidades económicas: nuevas zonas de pesca, nuevas rutas marítimas comercial, y acceso más fácil a recursos fósiles y minerales.
La tercera localidad de Svalbard, Ny-Ålesund, es una antigua comunidad minera reconvertida a la investigación científica internacional.
Entre los edificios ocupados por instituciones de una decena de países, es difícil pasar por alto la destinada a investigadores chinos.
Dos enormes leones de mármol custodian la entrada del inmueble, propiedad del Estado noruego pero rebautizada "estación río Amarillo" por los arrendadores del Instituto de Investigación Polar de China.
Para Torbjørn Pedersen, profesor noruego de ciencias políticas en la Universidad de Bodø, es un flagrante ejemplo de "plantar la bandera", de "diplomacia por la ciencia".
"Algunas capitales extranjeras han implantado su presencia allí como posiciones estratégicas que pueden darles influencia política en las islas y en la región ártica", escribía en el Polar Journal en 2021.
"Una parte de la presencia científica en Svalbard puede parecer motivada por razones geopolíticas", añadía, alertando que puede convertirse en "un verdadero desafío de seguridad para el país anfitrión, Noruega".
Las autoridades noruegas ven con malos ojos estas maniobras y en 2019 lanzaron una estrategia para priorizar las investigaciones conjuntas en infraestructuras compartidas, evitando así que una nación plante la bandera en sus islas en nombre de la ciencia.
B.Shevchenko--BTB